Relación: Conexión, correspondencia, trato, comunicación de alguien con otra persona; Trato de carácter amoroso.
Religión: Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.
En una religión tienes que cumplir ciertos preceptos, ciertas reglas, ciertos rituales. Tienes una rutina, e no sales de ella. Las haces casi sin pensar, mecánicamente, automáticamente cuando llega el momento de hacerlas. Y es siempre todo igual, nada cambia.Pero eso NO es lo que Dios quiere de nosotros; Él no
quiere que caminemos sin saber hacia dónde vamos, Él no quiere que hagamos las cosas sin saber para qué las hacemos.
Dios no quiere que nos quedemos estancados, siempre iguales, siempre en el
mismo lugar. Lo que Dios quiere de nosotros es una relación de amor mutuo. Nuestro Padre Celestial quiere conectar con nosotros, quiere conocernos, quiere estar con nosotros , vivir en nosotros, estar ligado a nosotros.
Dios habla con nosotros y quiere que hablemos con Él (oración). Quiere enseñarnos y mostrarnos quien es Él y a través de la lectura de la Biblia eso es posible.
En una relación las dos personas se aman mutuamente y quieren agradar al otro. En una relación verdadera y profunda las personas se conocen. En una relación se da y se recibe. En una relación las personas se entregan. En una relación saludable los días no son todos iguales, las cosas mejoran a cada día y cambian para bien, avanzan, evolucionan. Dios se entregó por ti. Entrégate tú por Él.
Lo más importante que existe para nosotros son las relaciones que tenemos con las personas: todas y cada una de las relaciones que tienes son importantes y hay una razón para cada una de ellas, hay una razón para que cada una de las personas que conoces está en tu vida ahora, en este momento. Importa cada conversación, cada momento, cada palabra, cada mirada, cada abrazo.
Ningún ritual, ningún acto podrá compararse a una aproximación sincera, amorosa y rica.
Estar con Dios, amarLo, conocerLo, relacionarnos con nuestro Padre, eso es lo que hace que los cristianos sean lo que son: Hijos de Dios.
Piensa en la relación que tienes (o se supone que tienes) con tu padre. Tu relación con el Padre Eterno tiene que ultrapasar eso, tiene que ser más fuerte, tiene que llenarte de una forma total.
Nadie, nadie, ni siquiera tus padres, ni tus mejores amigos, te ama más que tu Padre, Dios, que te amó y quiso conocerte y tener una relación contigo incluso antes de que nacieras, incluso antes de haberte creado.
No es fantástico saber que hay alguien superior a ti, perfecto, maravilloso, amoroso, lleno de Gracia, que te ama por encima de todo, que mira por ti, que cree que eres precioso, independientemente de tus fallos?
Sólo Dios es así.
Ser religioso no te llena, no te salva, no te lleva a la verdad, no deja que tengas
la mejor conexión, la más grandiosa y bendita comunión que podrías tener durante toda tu vida.
Nadie te puede ni podrá dar lo que Dios te da espiritualmente, emocionalmente,
personalmente. Nadie te quiere tanto como Dios.
Yo lo sé porque yo siento el amor de Dios, porque yo tengo una relación con Dios, y tenerlo en mi vida, tener el conocimiento de Él, amarlo y ser amada, recibir su bendición es lo mejor que tengo y es lo único que realmente importa. Sin Dios nada vale la pena; sin Dios nada tiene sentido.
Dios te busca desde el momento en que pensó en ti por primera vez, o sea, incluso
antes de haberte creado.
Una relación no existe se una de las personas no quiere. Bien, Dios SIEMPRE quiere esa relación, pero eres tú quien elige ir o no al encuentro del Señor. Si el Señor quisiera autómatas y robots, y no personas sinceras que Le amasen en verdad, hubiera creado seres sin personalidad, sin capacidad de elección, y así todos Lo amaríamos. Pero ese amor no sería genuino, sino impuesto. Dios no impone, sólo quiere que elijas lo mejor para ti, y lo mejor para ti es tener una relación con el Creador.
Tenemos que buscarlo para encontrarlo, pero Él vino a nosotros, Él nos buscó primero. Jesús se dio en SACRIFICIO para que Lo podamos conocer, para que lleguemos al Padre a través de Él.
Me gusta lo que has escrito, pero mas allá de las palabras están los sentimientos, que se nota que salen del corazón, porque sentimientos si no los puedes producir tu. :) God Bless yoU. Sigue creyendo y creciendo !!!
ResponderEliminarGracias. Sí, tiene que salir del corazón, tiene qu eser sincero. Que Diios Te Bendiga Mucho!
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